El lance no acaba tras el disparo

La pieza cayó,
pero no la encuentras

Lo que pasa cuando el ojo humano ya no puede seguir el rastro y el monte te ha ganado la partida. Y a quién llamar cuando eso ocurre.

El peor momento del cazador

Has hecho la espera. Has calibrado bien el equipo. Has soltado el tiro y has escuchado el impacto. Te acercas al anchurón donde estaba el animal y… no hay nada.

Encuentras una gota de sangre, tal vez un poco de pelo. Sigues la pista diez metros, veinte. Te metes en lo espeso alumbrando cada zarza. Y llega un punto en el que el rastro desaparece. Das vueltas en círculo, te desesperas, pero sabes que el animal iba herido. Sabes que va a morir o que ya ha muerto ahí cerca, y que tus ojos son incapaces de resolver el puzle.

Para eso hay perros.

Y esto antes que nada, porque es donde más se falla: no pisotees la zona del tiro ni el rastro. Cada paso que das esparce el olor de la herida y le complica el trabajo al perro. Si a los cien metros no la has encontrado, para y llama. Seguir detrás solo la empuja más lejos y enfría el rastro.

No es cazar con perros. Es recuperar lo que ya has tirado

Conviene decirlo claro porque se confunde: un perro de rastro de sangre no busca animales para cazarlos. Busca un animal que ya ha sido tirado y va herido, para que no acabe pudriéndose en el monte. Es una cuestión de respeto por la pieza y de ética venatoria, y punto.

Son perros entrenados —sabuesos de Baviera, teckels y otras razas de rastro— capaces de seguir una pista fría muchas horas después del disparo, cuando para nosotros ya no hay más que hojas secas y polvo.

Qué hacer después del disparo

Y lo que no hay que hacer

ASERCIN

ASERCIN

Asociación Española de Rastreadores Cinegéticos. Una asociación sin ánimo de lucro que defiende el perro de rastro de sangre como la forma más lógica, ética y ecológica de recuperar una pieza que no cae en el sitio, evitando una muerte inútil y un sufrimiento que no hace falta.

Su fundador y presidente, Ernesto Álvarez de la Torre, se puso en contacto con nosotros y nos autorizó expresamente a publicar aquí los contactos de sus delegados, para que cualquier cazador pueda localizarlos rápido. Se lo agradecemos: esto no nos da ni un euro a nosotros ni a ellos.

Los delegados, por zonas

Llama al de tu comunidad. Si en la tuya todavía no hay delegado, llama a Ernesto, que coordina las peticiones a nivel nacional.

Contactos publicados por la propia ASERCIN en asercin.com y cedidos expresamente para esta web. Si eres delegado y quieres que quitemos o cambiemos tu contacto, dínoslo y lo hacemos el mismo día.

Desde el mapa, en dos toques

No hace falta que te aprendas ningún número. En cualquier mapa de cotos:

  1. Pulsa «Ubicarme» o toca el mapa justo donde disparaste.
  2. Pulsa «Pieza herida».
  3. Te sale el rastreador de esa comunidad, con su teléfono, y un botón para mandarle tu posición exacta por WhatsApp.

Así no tiene que buscarte ni tú explicar por radio dónde está el olivo. Le llega la coordenada y va.

¿Tienes un perro con aptitudes?

ASERCIN tiene una escuela de rastreo online, gratuita, para quien quiera preparar a su perro en rastro de sangre. Si cazas mayor y tienes perro, merece la pena: el día de mañana puedes ser tú quien le resuelva la papeleta a otro.

Ni cobramos ni nos pagan. ASERCIN es una asociación sin ánimo de lucro y esta sección no tiene ningún acuerdo económico detrás. Está aquí porque hace falta. Si conoces otra asociación de rastreadores que deba estar, dínoslo.