Sin tecnicismos y sin instalar nada raro: dos formas de llevar los cotos de tu zona encima cuando sales al campo. Ya cubrimos Madrid, la Comunitat Valenciana, Aragón, Andalucía y Castilla-La Mancha. La primera tarda un minuto. La segunda es para cuando cazas donde el móvil no da ni una raya.
Esto va de responder una sola pregunta cuando estás en el campo: «¿estoy dentro o fuera del coto?». Elige tu caso:
Y si no lo tienes claro: haz las dos. Son gratis y no ocupan casi nada.
Entra con el navegador de tu móvil (Chrome, Safari...) en nuestro mapa de cotos y elige tu zona. Verás todos los cotos pintados sobre el mapa, con vista de satélite, satélite con nombres de pueblos y carreteras, o mapa normal.
El navegador te preguntará si dejas usar tu ubicación: di que sí. Aparece tu punto azul sobre el mapa y arriba un cartel bien claro: «Dentro de coto M-XXXXX» o «Fuera de coto declarado». Si caminas, se actualiza solo.
Lo más fácil: si te aparece el botón «Instalar como app» bajo el mapa, púlsalo y ya está — icono en tu móvil como cualquier app. Si no aparece: Android (Chrome): menú ⋮ → «Añadir a pantalla de inicio». iPhone (Safari): botón de compartir ⎋ → «Añadir a pantalla de inicio». Un toque y estás en el mapa, sin buscar nada. Y con la app instalada, las zonas que ya hayas mirado se ven incluso sin cobertura.
Truco de campo: si el cartel te dice que estás a pocos metros de la linde, no te fíes solo del GPS — el margen de error del móvil puede ser de 5 a 30 metros. La tablilla del coto manda.
La gracia de esta opción: el mapa vive dentro de tu móvil. Da igual que estés en el último barranco sin una raya de cobertura — el GPS del móvil funciona siempre, con o sin datos.
Búscala en Google Play o en la App Store. Gratis. Puede que ya la tengas.
Desde el móvil, entra en el mapa de cotos y pulsa el botón «Mapa offline (KMZ)». Se descarga un archivo que pesa menos que una foto (1 MB).
Toca el archivo descargado (está en la carpeta Descargas o en la barra de notificaciones) y elige abrirlo con Google Earth. Verás los 752 cotos pintados por colores y tu posición encima. Ya lo tienes para siempre: la próxima vez, abre Earth directamente.
Desde Google Play (versión GP, de pago simbólico) o gratis desde su web oficial. Es la app de mapas de monte más usada en la caza española.
Igual que antes: botón «Mapa offline (KMZ)» del mapa de cotos, desde el móvil.
En OruxMaps: botón de Mapas → Cargar KML/KMZ → busca el archivo en Descargas. Los cotos se dibujan encima del mapa que uses (topográfico, satélite...). Actívalo o desactívalo cuando quieras desde el mismo menú.
¿Usas Avenza Maps u otra app de GPS? El mismo archivo KMZ vale: todas las apps de mapas serias lo abren. Y cuando la Comunidad actualice los cotos, vuelve a descargar el archivo — nosotros lo mantenemos al día.
¿Me gasta muchos datos? La web, muy pocos (los mapas se van cargando según te mueves). El KMZ, cero: una vez descargado no vuelve a conectarse.
¿Y la batería? El GPS gasta lo mismo que cualquier app de mapas. Para una espera larga: baja el brillo, activa el modo avión con el KMZ en Google Earth (el GPS sigue funcionando) y llévate una batería externa si eres de quedarte hasta el amanecer.
¿El punto azul es exacto? Casi. Los móviles fallan entre 5 y 30 metros según el terreno y el cielo que veas. Pegado a una linde, manda la señalización del coto, no el punto azul.
¿Esto me da permiso para cazar en el coto? No. Te dice dónde está cada coto, su matrícula y su tipo — el permiso te lo da el titular, tu condición de socio o la jornada que hayas comprado. ¿Buscas coto? Pásate por Dónde cazar.
¿Vale para mi provincia? Ahora mismo cubrimos Madrid, la Comunitat Valenciana, Aragón, Andalucía y Castilla-La Mancha — 21 provincias y más de 16.000 cotos. Si la tuya no está, pídenosla y la ponemos en cola.
Casi todo lo que hay en esta web existe porque alguien lo pidió primero. El mapa de cotos nació de un cazador que llevaba dos temporadas sin saber por dónde pasaban las lindes de su propio coto.
Así que si te falta algo —tu comunidad en el mapa, la comparativa de dos aparatos que no te decides, una duda de normativa, o una herramienta que se te haya ocurrido en el puesto—, dilo sin cortarte. Si se puede hacer, lo hacemos. Y si no se puede, te explicamos por qué en vez de dejarte sin respuesta.